Co-working places

Los coworking spaces, una opción de trabajo presente con mucho futuro

Llevar siempre las mismas rutinas puede llegar a ser monótono. Viendo cada día las mismas personas (y sin llevarse necesariamente bien con todos) puede convertirlo en algo estresante. Si además sientes que tienes la presión de tu jefe constantemente, puedes ponerte de los nervios. Poco a poco, estas sensaciones se acumulan y son el camino a la senda del burnout.

Del trabajo en remoto al coworking

Resulta que ante esta situación surgió una vez más Internet para darle la vuelta a la tortilla. ¿Cómo? Gracias -primero- a la opción de trabajar en remoto.
Un concepto muy sencillo: una parte de tu horario de trabajo (definido en horas del total semanal o directamente jornadas completas) se podía hacer fuera de la oficina. Una opción muy ventajosa para el empleado, permitiendo una mejor conciliación de vida familiar y profesional.

El coworking es algo diferente, la evolución natural del trabajo en remoto. Si se puede compaginar presencial/en remoto, ¿por qué no poder hacerlo a tiempo completo?

Trabajar en remoto tiene un pequeño “pero”: sales de la oficina un día de mucho trabajo y cuando llegas a casa, aún te queda por hacer. No terminas de desconectar.

La mejora de las conexiones a internet, tanto en velocidad como en fiabilidad, la decisiva aparición del WiFi así como el definitivo asentamiento de internet en el móvil hizo que el coworking apareciese, ya para quedarse.

Origen en Silicon Valley

Esta forma de trabajo surgió, cómo no, de las startups en Silicon Valley. Debido a los altos precios de compra, las nuevas empresas escogieron el alquiler como medio para tener un cuartel general sin tener que endeudarse.
Poco a poco, con la rápida aparición de más y más empresas y con stock de espacios empresariales infrautilizados, las inmobiliarias adaptaron la oferta, ofreciendo “trocear” estos espacios para acoger a diferentes empresas bajo el mismo techo. Así han florecido este tipo de centros, cual suerte de “vecindario profesional”.
El último paso “evolutivo” ha sido alquilar los espacios ya no a empresas, sino a particulares, a freelancers. Se alquila cada “escritorio” como un hotel haría con sus habitaciones.

De las startups surge el concepto de coworking

Un dato interesante de esta nueva forma de trabajar es que tiene adeptos a lo largo de cuatro décadas diferentes. Si bien el grueso de “coworkerslo conforman profesionales de entre 30 y 39 años, hay representación significativa hasta los 60. Un dato que habla y bien de la buena adaptación a este sistema lejos de oficinas y centros de trabajo.

La tecnología juega un papel clave en los espacios de trabajo compartidos. Esencial: una buena conexión a internet.  A partir de aquí, las necesidades de cada trabajador condicionan otros añadidos:

  • Salas de conferencia
  • Soporte informático (en línea y/o presencial)
  • Red interna de comunicaciones
  • Opciones de impresión
  • Una pequeña cocina y una buena máquina de café

Ventajas e inconvenientes del coworking

Como todo, estos lugares, ya definitivamente bautizados como coworking spaces, ofrecen muchas ventajas pero también inconvenientes.  La tendencia global es de un incremento de este tipo de centros de trabajo, si bien el sistema cuenta con pequeñas contrapartidas a tener en cuenta.

Ventajas

  • Colaboración y trabajo en equipo: este “soft-skill” tan repetido –y demandado- por empresas y recursos humanos, adquiere una mayor autenticidad en entornos de trabajo “neutros” como los coworking spaces. No estar rodeado de una estructura jerárquica, donde un jefe está supervisando constantemente, fomenta que surja la creatividad. La colaboración entre profesionales no es una obligación, es una iniciativa entre pares.
  • Ambiente sociable y entretenido: cuando no sientes esa presión constante de la jerarquía empresarial, el ambiente es más distendido y dependes de tu propia disciplina. Añade que tu compañero de mesa no sea de tu empresa o siquiera actividad, el matiz de competencia o desconfianza dentro de tu equipo desaparece. Es en conclusión un ambiente más convivial, un “juntos, pero no revueltos”.
  • Distancias: está claro que, si puedes trabajar cerca de tu domicilio, del colegio de tus hijos, de tus padres (sobre todo en una gran ciudad) …la diferencia de tiempo ganado es abismal. Poco más que añadir.

Inconvenientes

  • Costes de alquiler: sea un autónomo o empresa quien se mude a instalaciones que no son en propiedad, conlleva un gasto fijo de alquiler cada mes. El mercado inmobiliario, consciente de esta oportunidad, comienza a aprovecharlo. Así la cadena internacional WeWork ofrece espacios que van desde los 250€ mensuales por un escritorio compartido hasta los 10.000 por una oficina para hasta 50 personas. Aparte de la “cantidad de espacio” contratada, las tarifas varían en función de los días que acudamos: desde un día (o incluso unas horas) a la semana hasta acceso total 24 horas del día, 7 días a la semana. Se tarifica también según nuestra “capacidad de movimiento”: si decidimos tener un espacio fijo nos costará más caro que si no nos importa variar cada día, según los puestos liberados.
    No se incluyen como “coste” los casos en los que el espacio de trabajo es una cafetería con wifi gratuito. La estampa de un café Starbucks con el tipo con aires hipster y su MacBook sobre la mesa echando las horas. En estos casos, el coste lo determina las ganas de consumir de cada cual (o la paciencia del dueño).
    Aunque resulte algo paradójico, al final las tarifas de coworking suponen una suerte de “pagar para poder trabajar”.
  • Imagen con clientes, proveedores, colaboradores…: trabajar en un lugar que en realidad no es tuyo hace que esta experiencia pueda provocar un cierto hándicap, en tanto que no hay lugar de referencia (imagen de empresa) para tus clientes, proveedores, colaboradores… Si bien es cierto que tienes una movilidad tremenda, no es igual convocar una reunión en tus instalaciones que hacerlo en una cafetería cualquiera.
  • Elevada dependencia de la tecnología: vale, se supone que esto no debe suceder, pero si sucede… En el momento en el que la conexión se viene abajo los beneficios del coworking se vienen abajo también. 
    En ese caso ya te da igual estar allí, en tu casa o en un pueblo en mitad de Albacete. Bueno, si tiras de una buena tarifa de datos móviles…
  • Cambios e imprevistos: hay cosas de la comunicación presencial que a veces ninguna tecnología puede solventar. Es más, en ciertos momentos, trabajar a distancia puede complicar todo sobremanera. De nuevo, hablamos de una situación fuera de lo habitual, pero si sucede, estar lejos puede convertirte fácilmente en “el último mono”.

Article written by

Posibles efectos secundarios. En caso de duda, consulte con su médico o con su farmacéutico. Puede producir somnolencia

Please comment with your real name using good manners.

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.