Marketing, idiomas y universidad

Aprender un idioma es una experiencia de lo más interesante. Te ayuda a desenvolverte en el extranjero, conocer todo tipo de gente  y descubrir in situ la forma de pensar en otros países.

Además, en este mundo tan globalizado en el que vivimos, es un negocio de lo más lucrativo . El inglés ha salido ganando como lengua franca internacional, por lo que allá donde vayamos, las escuelas de inglés florecen como setas.
El negocio de los idiomas mueve mucho dinero y es interesante contemplarlo como fenómeno de marketing.

Las escuelas lo saben. Las universidades también. Sobre todo algunas. Me refiero a aquellas que han sabido venderse como garantes de calidad a la hora de acreditar de manera oficial  los conocimientos de un determinado idioma.”  Pongo el caso más claro -y que mejor conozco- de la Universidad de Cambridge y sus examenes oficiales: FCE, CAE, CPE, BULATS…

No sólo del nombre vive el hombre

Y no por tener un título de una universidad de prestigio significa que seamos excelentes profesionales por ello. En cuanto al tema que abordamos, lo que ha conseguido la universidad de Cambridge es que se asocie enseñanza del inglés con Cambridge. Y Cambridge suena muy bien. Tanto, que mucha gente está dispuesta a pagar una buena suma de dinero por preparar un examen en una escuela y matricularse de él. Todo por poder incluir una línea de más en el expediente.

No seré yo el que diga que Cambridge no es una buena universidad. Primero porque no tengo conocimiento suficiente sobre ella y segundo porque creo realmente que es una buena universidad. El caso es que a nivel de idiomas, University of Cambridge ha sabido posicionarse de forma excelente en la mentalidad educativa, creando y fomentando una estructura de cursos y escuelas cuya temática gira en torno al santo grial: un título oficial de conocimientos del inglés expedido por esta universidad.

¿Realmente es tan buena la marca Cambridge University en tu expediente? A mi juicio no. Los exámenes te preguntan cosas que no son válidas para la vida diaria. Habrá un puñado de gente que se matricule de estos exámenes -nada baratos, por cierto- por el placer personal de tenerlo, porque le gusta el inglés o, simplemente, porque no tiene nada que hacer.

Pero hay un buen número de personas que se matriculan de estos exámenes con vistas a tener mayores posibilidades en el mundo profesional. Y es esa gente la que aglutina la mayor parte de los cientos de miles de alumnos que se matriculan cada año de estos exámenes.

Una universidad no es una marca. ¿o sí?

Y las universidades de Cambridge o Salamanca (por el DELE, examen oficial de español para extranjeros) tampoco deberían. Pero se venden como tales.

Me gustaría saber si alguno habéis hecho algun exámen oficial de estas universidades en cuanto a idiomas se refiere y cuál es vuestra opinión personal. ¿Creéis que manejais un idioma gracias a estos exámenes? ¿Se adecúan a la realidad idiomática del día a día? ¿Que os parecen sus precios?

Un comentario sobre “Marketing, idiomas y universidad”

Los comentarios están cerrados.