Qué es la reputación online (y cómo conseguirla)

Ilustración de altavoz con iconografía de comunicación 2.0
Foto en blanco y negro de tres mujeres cuchicheando sobre fondo blanco

¿A donde vas? Manzanas traigo. Más o menos así debe sonar para muchos la “reputación online”. “Si ya nos cuesta tener una reputación en la vida real, como para ponerse en el mundo virtual…” es algo que viene a la mente a muchos sobre este tema.

¿De qué se trata la reputación online? ¿Sirve de algo? ¿Realmente nos interesa? Pues probablemente, cuanto más auge tengan las redes sociales, más y más útil te resultará este artículo.

¿Qué es la reputación online?

Cuando hablamos de “reputación online”, tenemos que pensar como si fuésemos una empresa, convirtiendo nuestra persona en un “ente” que proyecta una determinada imagen e impresión en los otros.

¿A qué asociarías “Enron”? ¿Y GreenPeace” ¿Apple y Microsoft? ¿Burger King? ¿Exxon Mobil? Es casi seguro que cada una de estas empresas trae a tu cabeza sentimientos muy diferentes. ¿Por qué? Por una parte, su actuación empresarial, propiamente dicha.  Por otra, la forma que tienen (o han tenido) de tratar a sus públicos (o dicho de forma “pija”, stakeholders)

La reputación online es algo así: es la forma que tenemos de tratar a nuestros públicos y la respuesta que esperamos obtener de ellos. Esto puede aplicasre desde nuestros compañeros de otros departamentos a proveedores, responsables de otras empresas o hasta los internautas que comentan en nuestro blog, los contactos que añadimos a nuestra red en Linkedin o aquellos que pueden acceder a nuestro perfil en otro tipo de redes sociales, tipo Facebook o Twitter.

En el mundo virtual sólo se nos conoce por lo que decimos y cómo lo hacemos. Podemos ser las mejores personas del mundo, las más amables y caritativas, que ese “follower” en Filipinas o nuestro freelance subcontratado en Italia no tendrá la menor idea de estas características de nuestra personalidad.

¿Merece la pena cuidar la imagen que proyectamos? Yo creo que sí.

¿Cómo conseguir la reputación que queremos?

Esto es algo muy sencillo. Tenemos que considerar qué imagen queremos proyectar de nosotros y nuestro negocio y qué “feedback” deseamos obtener.

Ilustración con un altavoz e iconos relacionados con la comunicación 2.0

En el caso de la empresa, es muy importante la transparencia, la honestidad, el hablar “cara a cara” con el consumidor. Un consumidor que se sienta engañado será un consumidor menos y un más que posible “prospector negativo” para nuestro negocio.

Respecto a los casos personales, si bien no es una regla que siempre se cumpla, si es cierto que vale la máxima de “trata a los demás como a ti te gustaría que te tratasen”. Hoy en día, como usuarios de la red, participamos activamente en foros de todo tipo, comentarios en blogs, noticias, grupos en Facebook o Linkedin…y más y más.

Nos conviene muy mucho “entrenar nuestro tono de comunicación virtual” para, en consecuencia, ofrecer la imagen que deseamos. Conforme a lo que ofrezcamos, generalmente, recibiremos un feedback parecido.

¿Qué se debe y no se debe hacer?

Hay una premisa fundamental: cuidar tu lenguaje. Es algo que dirá mucho de ti. Aun cuando tengamos una opinión completamente opuesta a la de nuestros interlocutores (sean foreros, comentaristas, correos internos de la empresa), hay que procurar ser un poco frio y escribir con la cabeza, no con el corazón. Eso nos va a ahorrar muchos disgustos y arrepentimientos.

Por otra parte, conviene adaptar el lenguaje al entorno en el que nos movemos (no se comenta igual en un foro profesor-alumno, por ejemplo, que en un blog dedicado a la gastronomía…) El propósito es adaptar nuestra comunicación al público y espacio en el que nos involucramos, siempre dentro de un marco. Este marco lo delimita nuestros objetivos de reputación online, esto es: qué imagen queremos proyectar, qué objetivos de comunicación buscamos, a qué público queremos captar la atención y cómo queremos que se nos trate.

En resumen: el secreto está en “tener cabeza”

La reputación online puede “entrenarse”, se puede experimentar, posiblemente cometamos errores y descubramos positivas sorpresas, pero sobre todo, la reputación online está en el sentido de prudencia y de responsabilidad. Cuanto más conscientes seamos de la importancia creciente de nuestros perfiles online, más cuidaremos la imagen que en ellos queremos ofrecer y más presente tendremos la “obligación” de mostrar a los demás la imagen más adecuada.